Humedades en vivienda: cuándo cubre el seguro y cuándo no

Las humedades son una de las causas más habituales de consulta en el seguro de hogar.
Sin embargo, no todas las humedades están cubiertas.
Y ahí es donde suelen aparecer las dudas.
Lo primero: no todas las humedades son iguales
Cuando hablamos de humedades, pueden tener orígenes muy distintos:
- Rotura de una tubería.
- Fuga en una instalación.
- Agua de lluvia.
- Filtración desde una terraza.
- Condensación.
- Capilaridad.
- Defectos constructivos.
El seguro no trata todas estas situaciones de la misma manera.
Humedades por rotura de tubería

Si la humedad se produce por la rotura accidental de una tubería o instalación cubierta por la póliza, normalmente puede existir cobertura.
En estos casos, el seguro suele cubrir:
- Localización y reparación de la avería (según condiciones).
- Daños causados por el agua.
Siempre dentro de los límites y garantías contratadas.
Humedades por agua de lluvia

Cuando el origen es el agua de lluvia, la cobertura suele depender de varios factores:
- Si la entrada de agua es directa desde el exterior.
- Si el episodio tiene carácter accidental.
- Si no existe falta de mantenimiento previa.
Si el agua entra por un elemento deteriorado desde hace tiempo, puede considerarse falta de conservación y no siniestro cubierto (qué es un siniestro).
Filtraciones desde terrazas o elementos comunitarios
En edificios en régimen de propiedad horizontal, es frecuente que las humedades tengan origen en:
- Terrazas comunitarias.
- Cubiertas.
- Bajantes.
- Elementos comunes.
En estos casos, la cobertura puede depender de:
- Quién sea responsable del elemento que origina el daño.
- Si corresponde actuar al seguro del vecino.
- Si interviene el seguro de la comunidad.
No siempre es una cuestión de si hay humedad, sino de determinar el origen y la responsabilidad.
Humedades por condensación

La condensación suele producirse por:
- Ventilación insuficiente.
- Diferencias térmicas.
- Uso habitual de la vivienda.
En la mayoría de las pólizas, la condensación no se considera un siniestro accidental, sino un problema relacionado con el uso o ventilación.
Por tanto, habitualmente no está cubierta.
Humedades por capilaridad o filtraciones progresivas

La capilaridad o filtraciones que se producen lentamente con el paso del tiempo suelen estar relacionadas con:
- Defectos constructivos.
- Deterioro progresivo.
- Falta de mantenimiento.
En estos casos, lo habitual es que no exista cobertura, ya que no se trata de un hecho repentino y accidental.
¿Qué es determinante en una humedad?
Más que la mancha en sí, lo importante es:
- El origen.
- El carácter repentino o progresivo.
- El estado previo del elemento afectado.
- La garantía concreta contratada.
Dos humedades aparentemente similares pueden tener tratamientos distintos según su causa.
RECUERDA
- No todas las humedades están cubiertas.
- Las causadas por roturas accidentales suelen tener cobertura.
- Las derivadas de condensación o deterioro progresivo normalmente no.
- En edificios, puede influir la responsabilidad de la comunidad o de otro propietario.
- El origen del daño es lo que determina la cobertura.
La interpretación definitiva de la cobertura dependerá siempre de las condiciones generales y particulares de la póliza concreta contratada.
